Danza Larga San Pedro

Ceremonia de Wachuma (San Pedro)

Kiva

Wachuma es un nombre en Quechua que designa al cactus Trichocereus Bridgesii, también conocido como San Pedro. Este cactus ha sido objeto de veneración por la gente de los Andes desde tiempos inmemoriales por su capacidad de traernos a la Naturaleza Primordial de la Mente, la Pura Presencia. Así como la Ayahuasca está considerada por los pueblos de la Amazonia como la Madre, también los pueblos de los Andes han considerado al cactus de Wachuma como al Padre, siendo sus naturalezas distintas pero complementarias.

La Kiva es un lugar sagrado construido por Miguel Kavlin siguiendo la visión de Flecha Hermosamente Pintada. En este templo varios altares serán erigidos, así como un altar afuera para los Maestros. La ceremonia tendrá lugar de noche, y durará hasta que salga el sol; durante la misma cada participante será libre de rezar y conectarse con la Fuente en la forma que así lo designe su naturaleza, pero mantentiendo un respeto total por la tradición y los otros participantes.

Tanto al principio como al final de la ceremonia se hará un ofrenda ritual en el estilo de las mesas Andinas con los que pedir permiso y gracias, y durante la ceremonia el chamán cantará para vibrar en sintonía todas las fuerzas primordiales que vendrán a asistirnos. A lo largo de la noche se podrán presentar oportunidades de practicar diversas técnicas espirituales para remover obstáculos en el camino de cada participante, siempre sujetos a la sabiduría del verdadero Espíritu que las hace. Debido a la naturaleza de la ceremonia, se mantendrá un estricto silencio coloquial, mientras que nos concentramos en la plegaria interior.

En esta tipo de ceremonia con Wachuma, aunque los participantes pueden caminar y postrarse, todo el trabajo espiritual se conduce dentro de la Kiva, donde el chamán puede cuidar de todos. Luego de una siesta matutina y un desayuno reparador, nos reuniremos nuevamente dentro de la Kiva para compartir nuestra experiencia de la noche anterior y las enseñanzas que nos fueron impartidas.

Peregrinaje Sagrado

Los pueblos de los Andes han tomado al cactus de Wachuma como un poderoso aliado para fortalecer sus experiencias espirituales a lo largo de los siglos en sus peregrinajes a las montañas sagradas. Esta tradición nos ha sido transmitida y sobrevive en los peregrinajes que conducimos cada año. En este tipo de ceremonia caminamos todo el día para que la energía del espíritu que habita el cactus pueda manifestarse de una manera poderosa y compasiva, para enseñarnos la verdadera naturaleza de las fuerzas que habitan este Universo y la verdadera naturaleza de nosotros mismos

A lo largo de los años hemos guiado peregrinajes sagrados a las montañas más importantes de Bolivia, incluyendo al Mururata, al Sajama y a la Isla del Sol. Este ritual en compañía de San Pedro es una verdadera prueba en la cual nuestras virtudes de coraje, devoción, entrega y fe experimentarán ciertamente una transformación liberadora, ya sea en el reconocimiento de nuestras limitaciones como en el reconocimiento de nuestra infinitud.

Cuidado especial será dedicado a cada participante, y el grupo no dejará a nadie atrás. Los campos energéticos de los lugares sagrados pueden ser usados para diversos tipos de curaciones, y en el peregrinaje sagrado aprendemos a cultivar el deseo de llegar a la Wak’a, o Piedra Sagrada, con la absoluta fe de que tiene la capacidad de transformarnos, curarnos, y enseñarnos cómo perfeccionarnos en servicio a todos los seres. De esta forma es que el peregrinaje se vuelve una sola plegaria, y rezamos con nuestros pies, nuestro aliento, con cada latido.

Danza Larga

“Nosotros somos la tierra bailando.
Vivimos una vida de reverencia sagrada,
Una vida ceremonial en conexión con Dios.
Dios está en la tierra; está en el cielo,
En las nubes, en el clima, en las estaciones.
Y nosotros somos parte de ella.”

Flecha Hermosamente Pintada, Joseph Rael

Articulo de Little Lightning Bolt

La ceremonia de la Danza Larga fue traída por Beautiful Painted Arrow (Joseph Rael), un curandero norteamericano indígena, que es un visionario, místico y autor de los Utes del sur y del Pueblo Picuri de las naciones indígenas. La Danza Larga es un compromiso de cuatro años al Espíritu, la Tierra, la Comunidad y a todos los seres. Los participantes tienen la oportunidad de bailar su primer año para ver si es un compromiso para ellos. Después de la Danza se les pregunta si quieren tomar el compromiso por 3 años más. Es un acto transformativo que cambia la vida, y es un gran servicio participar en la ceremonia. Para mucha gente es la primera vez en una danza ceremonial, y puede generar mucha apertura a las realidades de la danza y ceremonia sagrada. Se pide a los participantes una dedicación seria al trabajo durante la ceremonia: a la ceremonia misma, a los participantes, al trabajo y a la tierra donde uno está danzando.

Antes de la danza, todos los danzantes pintan una bandera donde materializan su intención para la danza: qué es lo que quieren dejar atrás en sus vidas, y qué es lo que quieren llamar a sus vidas, y cuales son sus deseos para otros y el mundo en grande. Se hace bolsitas de oraciones con tabaco, con intenciones fuertes, los que cuelgan en las fronteras del lugar de la Danza juntos con las banderas, como ofrendas a seis direcciones, de modo que la danza está llena de oraciones. Después de la danza se dejan las bolsitas de tabaco en el fuego central como ofrenda al Gran Misterio, mandando las oraciones de la danza al mundo.

Tradicionalmente danzamos toda la noche alrededor de un fuego, dentro de un espacio circular; la mitad de la noche danzamos en una dirección, y la otra mitad hacia el otro lado. Así los espirales de energía descienden y nos purificamos de todo lo que queremos dejar atrás. Cuando cambiamos de dirección, el espiral se mueve hacia arriba, y así mandamos oraciones y bendiciones a todo el universo y las recibimos también. Los deseos para el futuro están potenciados y realizados por la energía que movemos en cada paso de la danza.

La tierra que sacamos del fuego central está puesta frente a la entrada al lado Este del círculo, y se convierte en el altar de la tierra donde ponemos ofrendas, flores, velas y un plato de trigos. Los danzantes pueden rezar aquí en cualquier momento de la danza.

Antes de la danza, a menudo se hace una ceremonia de Temazcal para honrar este tiempo sagrado de la ceremonia, y para prepararnos para el trabajo que vendrá. Esto lleva a los danzantes a un estado apropiado de la mente y a buenas intenciones para el trabajo que empieza cuando desaparece el sol. También funciona para limpiarse de todo lo que el participante llevó con él o ella, que podría entorpecer su compromiso con el trabajo. Los danzantes entran al círculo de la danza de manera limpia y enfocada para un trabajo serio.

Danzamos desde que desaparece el sol hasta la salida del sol sin parar. Varias veces los danzantes entran en procesos profundos de sanación y pueden sentir la necesidad de descansar, sin embargo se les pide que sigan bailando, si no es para si mismos será para todos los seres. Los danzantes a menudo pasan tiempo en oración y en reflexión por el fuego y por el altar de la Tierra ofreciendo ofrendas en comunión profunda con el Espíritu. Cada danzante está bienvenido a tocar instrumentos y cantar mientras se mueven por el fuego.

La Danza Larga con San Pedro es una variación creada por Miguel Kavlin, chamán boliviano y aprendiz de Beautiful Painted Arrow, que lo nombró como cuidador y jefe de la Danza del Sol y de la Luna, la cual se ha danzado los últimos ocho años. Esta variación está inspirada por su trabajo con el cactus mágico y sagrado de los Andes, el Wachuma (San Pedro). El nombre latino del Wachuma es Trichocereus Bridgesii. El San Pedro es uno de los cactus más poderosos en América del Sur y es muy único en su espíritu, llevando a la gente a espacios muy profundos de sanación y revelación. La integración de Wachuma en la enseñanza del Vegetalismo de Miguel con la Danza Larga norteamericana ha creado una sinergia increíble.

Antes de la Danza Larga con San Pedro preparamos una ofrenda en la tradición andina, para el Gran Espíritu, los ancestros de las cuatro direcciones, Todos los Seres Illuminados, los Achachilas, los Espírituas de los Huacas (lugares sagrados), las Awichas (ancestros), la Pachamama y los guardianes, para pedir permiso y ayuda en la realización de la danza.

Alrededor del fuego ponemos una estrella de seis puntos, y en cada punto de la estrella ponemos ofrendas de comida, flores y espírituas para los seres en cada uno de los seis mundos: el mundo de los Dioses, semi-dioses, humanos, animales, espíritus hambrientos y demonios, para que ellos también reciban bendiciones de nuestros esfuerzos, y que sus sufrimientos estén suavizados. Eso es porque danzamos y trabajamos rompiendo nuestro obstáculos, oscuridades y confusiones para obtener beneficios para nosotros y todos los seres.

Miguel es un ceremonialista maestro: tanto inovativo como fundado en el espíritu de la visión de la Danza Larga. Miguel a menudo trabaja con el espíritu de la inspiración, además improvisa para aumentar profundidad y significado a la danza, trabajando con espíritus y tradiciones locales, y utilizando la unicidad de la tierra para crear experiencias de equilibrio y transformación para la vida, recibiendo todo eso de la danza misma. Muchas veces cuando se hizo la Danza Larga cerca a árboles abuelos, ha construido un altar para honrar su presencia, y están integrados en la ceremonia. Eso ocurre también cuando la Danza está cerca a fuentes de agua, en ese caso construyeron un altar de agua para honrar el espíritu del agua y los seres que viven con ella. Cada ceremonia de la Danza Larga es única y trabaja con las comunidades que son más que los humanos, del paísaje local.

En el centro está el fuego donde Todo es Uno y donde toda la contaminación está consumida y transformada, y de donde salen las bendiciones que nos guían hacía la integración de nuestras energías deslocalizadas y descoordinadas en nuestros corazones. Si quieren, los danzantes se ponen de rodillas frente al fuego para oración y ofrenda de hojas de coca y comida de trigos.

En la ceremonia de la Danza Larga con San Pedro, los danzantes consumen una cantidad del cactus y entran al proceso de sanación y limpieza que lo trae. Muchísimo trabajo se hace en una noche, en la cual con cada paso que hacemos se mueve energías para transcender obstáculos, algunas veces para toda la vida.

Algunos de los danzantes entran en experiencias de vidas anteriores para liberarse de su cargo negativo de hoy día. Un ejemplo dramático es de dos mujeres que entraban en una Danza en estados de gran sufrimiento, respirando muy rápido.

Duraba mucho tiempo hasta que podíamos relajarse y estar en paz. Nos contaban después que habían visto una vida en la cual las dos estaban quemadas como brujas. Habían entrado a un estado en el cual vivían y morían, y daban a luz al mismo tiempo. Era una experiencia de renacer que les liberó de su pasado y que les permitía empezar de nuevo en esta vida

Otra mujer perdió su sentido enteramente entrando en un caos total, pero para encontrarse en conciencia completa en unidad total con el Gran Espíritu, sintiendo la perfección de todo y sintiendo a si misma en armonía con toda la Creación.

Es por los cantos sagrados que Miguel aprendió, tanto de Beautiful Painted Arrow como de su maestro amazónico Don Agustin Riva Vazques, y otros directamente por los espíritus, que todos estos procesos están guardados dentro de fronteras seguras que el proceso entero se realiza sin dañar a nadie de los participantes. Sin importar la díficultad del proceso en la ceremonia, cuando termina todos estamos seguros y vueltos a nosotros mismos, solamente liberados de nuestros cargas y llenos de bendiciones y sabidurías, listos para volver a vivir nuestras vidas con nueva energía, visión y conocimientos. Para ayudar, el chamán bendice a cada danzante con humo sagrado en lugares claves en sus cuerpos, apoyando a botar cualquiera energía negativa pegada al danzante, bendiciendo los caminos de la energía en los cuerpos, y cerrando las chacras de modo que los danzantes pueden regresar a su mundo en manera segura.

Casi al final, cerramos la ceremonia con una ofrenda agradeciendo a todos los seres que participaron en la danza y los que nos apoyaron a recibir y llevar las bendiciones a todos los seres para bendecirlos por los esfuerzos de los danzantes, y que nuestras vidas serán hermosas y honradas desde ahora.

Después de la danza hay una ceremonia de Temazcal, honrando y asegurando que todos estemos limpios, purificados y renacidos en nuestro mismo ser transformado. Después del Temazcal hay una pequeña fiesta para celebrar a los nuevos danzantes, fortaleciendo los cuerpos y la comunidad para la integración de la fuerza de la danza en nuestras vidas, hasta la danza del año que viene. Los danzantes están bendecidos y llevan sus bendiciones hacia el mundo.